jueves, 10 de septiembre de 2009

Segunda.

[Antes de que la inocencia se perdiera, yo alucinaba con tenerlo a el primero que nadie, con rozar nuestras pieles electificandonos y sudando destilando pasion y amor de nuestras almas, y no pude mas que llorar cuando me confeso aquella estupida e insignificante experiencia... me dijo que no estuvo en sus manos, que no lo pudo controlar, me dijo que no fue su culpa... y aun sigo pensando que me dijo al verdad, el, a veces no es precisamente el, mi mejor amigo...

Es solo que el dia de hoy es hermosamente mas tragico, mas nostalgico y tiene cierto aire de violencia...]


Ayer me llamaron para una entrevista y no pude mas que emocionarme e ir puntual.

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